Por: José Calderón



Lorenzo Castillo, gerente de la Junta Nacional del Café.

La avanzada de Colombia, Vietnam y Brasil en la siembra de cafés de la variedad Typica –gourmet- podría poner en peligro la posición peruana como primer productor mundial de cafés especiales.

El gobierno peruano ha decidido aprobar un histórico crédito de 30 millones de soles para el sector cafetalero a través de Agrobanco. No obstante, resulta muy poco frente a los US$ 725 millones que está invirtiendo Colombia con apoyo de su gobierno para renovar 300 mil Has de cafetales viejos.

Lorenzo Castillo, gerente de la Junta Nacional del Café, comenta a AgroNegociosPerú sobre este préstamo y la falta de una política cafetalera de parte del gobierno peruano que considere al café como una alternativa frente a los cultivos ilícitos.

Agrobanco ha anunciado que hará un desembolso de 30 millones para sustituir viejas plantaciones de café. ¿Cómo se va a desarrollar este plan?
Inicialmente serán 25 mil hectáreas. Nuestra propuesta señalaba que 25 mil HA significaban 75 millones de soles. Lo que está haciendo el Ministerio de Agricultura es hacer un fondo de 30 millones para ver cómo sirve de palanca a Agrobanco y podamos disponer de 60 a 70 millones de soles para esta etapa que debemos iniciar entre agosto y setiembre, por que si no podamos en ese tiempo perderemos un año de rehabilitación de plantaciones.


¿Los 70 millones de soles que se apalancaría para el sector a cuánto incrementaría la productividad?
Si iniciamos el trabajo en agosto, podemos pensar en un incremento de producción para el año 2011 en un margen de 25 mil hectáreas, que es lo que estimamos en esta primera etapa, pasar de 8 quintales a 15 y hasta 20 quintales por HA. Esto como una primera etapa, pues la meta es llegar a 100,000 HA. Es significativo este avance en términos de estructura de los pequeños productores y esperemos que los próximos gobiernos puedan complementar los otros 20 o 25 millones de dólares para llegar a las 100 mil hectáreas renovadas. El incremento que veo es de u millón y medio de quintales adicionales, hasta saltar de cinco a 8 millones de quintales. Estamos hablando de un incremento del 60 por ciento de la producción actual.

¿Estamos hablando de cafés especiales?
Para poder tener garantía de pago preferentemente el plan es sembrar cafés especiales, de calidad. Nosotros planteamos que fuera un fondo de garantía que el sistema financiero lo pudiera atender, pero el gobierno propuso que fuera por Agrobanco. Yo creo que no interesa el color del gato sino que cace ratones.

¿Los campesinos cooperaran a hacer este cambio en sus tierras?
Esta iniciativa tiene dos años de debate interno entre las organizaciones. Hay un sistema –el cooperativo- que tiene que garantizar los mecanismos de reproducción y recuperación del crédito. No es un regalo, es un fondo, nos ha costado convencer a la estructura burocrática del Estado que lo otorgue. No es regalo que se da a otros productos, a otras actividades, sino crédito que va a ser pagado. Y la historia crediticia de los cafetaleros muestra que no son morosos, nunca las cooperativas han dejado de honrar una deuda, al contrario el Estado tiene una gran deuda con las cooperativas de café que vamos a ver cómo la recuperamos.

¿No va a ser crédito que llega individualmente al cafetalero sino lo manejarían directamente las gerencias de cooperativas?
Hay un pequeño productor. Por estructura de costos de gestión es casi imposible que pueda acceder al crédito. Lo que se ha planteado es que sea a través de grupos organizados donde se arme el expediente, se garantice asistencia técnica, sistemas de recuperación.

¿Cómo va la producción cafetalera en el norte , hay un abandono de cafetales?
El tema estructural es en toda la cuenca cafetalera, desde San Ignacio hasta la frontera con Bolivia en Sandia, con una ventaja, que en San Ignacio y Jaén vemos que existe un repunte en los últimos cinco años tanto en productividad como en calidad. Y eso se expresa incluso en los concursos nacionales de calidad. Los de San Ignacio siempre estuvieron en la primera línea de calidad de café y hay lotes que se venden con precios muy altos en el mercado. Incluso hay campesinos cafetaleros que han desarrollado tecnologías familiares, que tienen cosechas de 30 a 35 quintales por hectárea, cosa que nos parece muy bien.


¿Qué tipo de café?
Arábico, fundamentalmente typicas, (especiales) estamos hablando en plantaciones entre 1,500 y 1,700 hectárea, que pronto va a ser zona de visita de los cafetaleros del centro y del sur.

¿Cree que el presidente Alan García debería aprender algo de su homólogo colombiano, Alvaro Uribe que en grandes mensajes se dirige a los cafetaleros y apoya iniciativas de inversión extraordinarias?
Son amigos. Ojala en algún momento Alan le pregunte a su amigo Alvaro Uribe cómo hace el desarrollo cafetalero en Colombia. Y seguro Uribe le responderá, que su gobierno apuesta por el café con US$ 725 millones para un plan de renovación de plantaciones en cuatro años. Al 2014 Colombia va a producir 17 millones de sacos al año. Hoy produce 12 millones anualmente, y ese café de calidad que está sembrando es arábico al cien por ciento (especial). Los colombianos miran el futuro con optimismo y van a posicionarse antes que nosotros en el mercado. Y por qué lo hacen, por que el café de esta zona le da garantía de paz y tranquilidad al pueblo colombiano golpeado por la violencia. Acá el café está en torno a los cultivos ilícitos y no hacer un gran esfuerzo es desalentar la economía nacional.

Y en ese contexto la hoja de coca resulta más rentable…
Lo es, pero acá no es solo hablar de rentabilidad sino de paz social, que cuesta, con desarrollo, creando condiciones en zonas cafetaleras.

¿Y qué piensa entonces del Plan de Desarrollo alternativo?
El Plan de Desarrollo alternativo para mi es coger el rábano por las hojas. El diálogo que tiene el gobierno es con los cocaleros, no con los demás actores que son la mayoría de la producción agraria de café, cacao, maní, frutales, forestería etc. Ellos son los principales actores de la Amazonia, con ellos tiene que reunirse. Cuando le planteamos este tema al gobierno dice, no, yo hablo con los cocaleros, y así tenemos 30 años de fracasos en el desarrollo alternativo.

La esperada creación del Consejo Nacional del Café tendrá que ser en otro momento, tras la reciente desaprobación del Congreso. ¿Qué fue lo que pasó?
Era una iniciativa que venía desde el año 2007. El argumento de la Comisión Agraria fue que propuesta contravenía a una ley orgánica, aprobada por el Congreso, que es la Ley Orgánica del Sector Público que decía que solo a través del Ejecutivo se podía generar organismos especializados que trabajen dentro del sector como podría ser el Consejo Nacional del Café.

¿Qué función cumpliría el Consejo Nacional del Café?
Fue diseñado para darle institucionalidad a la representación de la cadena del café con la participación en el sector público. Se piensa en una institución similar a las que operan en los países de importancia cafetalera como Colombia, Costa Rica, Guatemala, y que tenga un carácter de autonomía frente a la estructura del Estado. Es decir que no sea como actualmente sucede que la política depende de un funcionario del Ministerio de Agricultura que por lo general siempre lo cambian y por tanto carece de estabilidad, autonomía y capacidad de ejecución en actividades y manejo de recursos que es la base que queremos con el consejo.

El tema era que estas tres líneas se completaban con una cuarta línea de quienes son los integrantes de este consejo. Propusimos que participaran los gobiernos regionales de las principales zonas cafetaleras del país en este organismo dentro de una estrategia de descentralización, de consulta tomando en cuenta que los gobiernos regionales tienen recursos importantes. Entonces eran estos cuatro elementos, autonomía, capacidad de gasto, sostenibilidad, que los cargos sean elegidos entre sus miembros, e incorporar a los gobiernos regionales.

¿Cómo actuarían en el consejo los gobiernos regionales? ¿Financiando?
Ellos tienen una ventaja de generar proyectos en su región, para la propia rehabilitación de plantaciones.

¿No contravienen estos aportes en las leyes del MEF?
No por que dentro de una estrategia de descentralización sería muy importante hacerlo, y la participación de los gobiernos regionales haría que tengamos una visión coherente y compartida las entidades privadas de estructura nacional, el Estado y los gobiernos regionales para una tarea de mediano alcance. Incluso las normas de financiamiento hace que los gobiernos regionales dentro del marco de iniciativas, desarrollo, inversión, de consultas, presupuesto participativo, puedan generar recursos para la rehabilitación de plantaciones, asistencia técnica, infraestructura productiva, Lamentablemente por ese proceso administrativo jurídico en el Congreso se bloqueo la creación del Consejo nacional del café.

¿Y volverán a insistir?
Por supuesto que no. Hoy nos queda que este mismo proyecto sea una iniciativa del Poder Ejecutivo, y nuestra tarea es comprometer al ministro de Agricultura y al Presidente del Consejo de Ministros antes que deje su cargo a que nos suscriba una iniciativa a ser presentada, claro está, a nombre del Poder Ejecutivo y la remita al Congreso de la República. Esperamos que esta idea sea aprobada en el Consejo de Ministros y luego pase al legislativo.

Estamos hablando de inversión del Estado en plantaciones, ¿y el sector privado qué invertirá?
Hay dos cosas. Se trata de que el funcionamiento operativo del Consejo no sólo sea con recursos del erario nacional sino con contribuciones del sector privado y podamos generar cooperación nacional e internacional. El organismo deberá tener carácter ejecutivo y por lo tanto podrá realizar estas actividades.

El país necesita la participación de toda la cadena más el Estado que permita definir políticas de desarrollo del principal cultivo de agroexportación del Perú, el café.

China empezó a exportar café, ¿no le preocupa?
China esta sembrando, esta exportando más que consumiendo, ya empezó con 300 mil sacos, pero creo que tenemos como 20 años para que China tenga impacto mundial. Tenemos la ventaja de tener pisos ecológicos que ganan más calidad. Colombia y Brasil va a seguir en el tema y Vietnam quiere cambiar sus cafés de robusta a arábica (especiales). Pero para conservar ventajas debemos de invertir.


¿Hay nuevos actores, empresas privadas invirtiendo directamente en sembríos de café?
No hay inversión privada en café por que el riesgo en sembrar café es enorme, por eso prefieren la rotación rápita en comercio. Si hay inversión, esta es en comercio.

Hay un problema grave, están comprando mucho café los acopiadores para llevar a Colombia. Y cuando los peruanos tengan pedidos internacionales, ¿qué van a hacer para cumplir?

El café es un producto verde no tiene problema de aranceles en el escenario de la Comunidad Andina, lo que pasa es que como Colombia tiene una contracción de más de 2 millones y medio en cuanto a cosecha de café, esa caída la está cubriendo con café peruano, de Ecuador y de Brasil. El café peruano es similar al colombiano y por eso han venido operadores nuevos que están en las zonas cafetaleras pagando precios por encima de la bolsa de Nueva York y al mismo tiempo registrando precios de embarque como si fueran cafés de segunda o de descarte. Nos llama la atención ese proceso, es una evasión, ¿que hay detrás de esa operación? nos genera una enorme distorsión de precios en las zonas de producción y al mismo tiempo hay una evasión evidente al declarar precios muy bajos en los documentos de aduanas.

¿Y a cuánto está?
El promedio está entre 65 y 95 dólares. Esos cafés seleccionados se están exportando a 135 y a 140 dólares.

Fuente: Agronegociosperu.org

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